Más vale prevenir que curar. Esta es la única medicina que podemos aplicarnos para evitar una de las pesadillas que, por desgracia, es muy común entre los moteros: el robo de nuestra querida moto. Por suerte existen fabricantes como Abus, Oxford o Xena que saben proteger lo que más amamos y disponen gran variedad de sistemas antirrobo que se adaptan a nuestras necesidades.

Una de las más populares son los antirrobos de disco de freno. Son pequeños, caben en el bolsillo, y son simples de poner y quitar por el propietario. Te los puedes llevar a todas partes y por eso son tan populares entre los usuarios de ciudad, que por desgracia sufren más este tipo de hurtos. Otra solución muy práctica son los candados de arco, ya que ofrecen una gran resistencia al estar realizados en una pieza maciza y sin ningún elemento móvil que debilite el conjunto.

Pero lo mejor de todo es usar estos sistemas con una combinación de cadena más candado o cadena con anclaje. Y es que las cadenas son un clásico, ya que consiguen inmovilizar la moto en un lugar. Así pues, si juntamos un sistema que inmoviliza la moto con otro que impide su funcionamiento, obtenemos una seguridad completa. Además existen anclajes al suelo que harán que tu moto sea inamovible para los cascos. ¿Y qué hay de tu casco? Pues, por suerte, también hay antirrobos para el casco y para acomodar otros accesorios.

Como el transporte de estos elementos de protección no siempre es cómodo, también existen soportes para antirrobos, de forma que no renunciemos a su uso simplemente porque nos parece aparatoso llevarlos encima. Y para complementar el kit antirrobo lo mejor es buscar que uno de los elementos tenga alarma incorporada.